Durante 2016 la evolución de los indicadores económicos mostraron caídas generalizadas. En el tercer trimestre del año el PBI mostró un descenso del 3,8% respecto del mismo período de año anterior, reflejando el retroceso económico del país.
Este deterioro se refleja también en la caída del ingreso en los hogares, reducido por la elevada inflación, el incremento de las tarifas de los servicios públicos y paritarias que dejaron aumentos de sueldos de los trabajadores sindicalizados por debajo de la tasa de inflación anual.
A corto plazo los mayores desafíos del gobierno serán conseguir la desaceleración de la inflación y la recuperación del salario real, que constituye un factor clave para dar impulso al consumo interno y recomponer la actividad económica.

El mercado de oficinas continúa evolucionando de manera positiva, y parece no estar afectado por el contexto económico actual.
La demanda de superficie Premium superó en 2016 a la de los últimos cuatro años, y se acercó a niveles registrados en 2011. La absorción neta acumulada anual alcanzó los 70.000 m2, cifra que supuso un crecimiento del 120% respecto de 2015, validando la fortaleza y preferencia de la demanda por edificios Premium estratégicamente ubicados.
En este contexto la vacancia continuó con tu tendencia a la baja descendiendo hasta el 5,6% en el último trimestre del año, reduciendo el promedio de los últimos 15 años al 7,9%.